La Capital Mundial del Tango

La ciudad de Buenos Aires

La capital cultural de América Latina, la París de Sudamérica, la Reina del Plata, la Capital Mundial del Tango…
Son muchas las formas para referirse a esta magnífica ciudad. Atractiva, viva y segura de sí misma, no deja indiferente a nadie.
Parecida a Europa, pero con un toque melancólico, Buenos Aires es inolvidable.

Esta gran capital es reconocida en todo el mundo por su gran oferta cultural y recreativa que agita los barrios todos los días del año durante el día y la noche: el Teatro Colón, los pequeños teatros experimentales, librerías antiguas y nuevos centros culturales; más de 140 museos y galerías de arte; enormes ferias artesanales y modernos centros comerciales; cafés históricos; complejos para disfrutar del tango y las milongas; discotecas y bares con música internacional; restaurantes de todos los estilos, casinos y los más apasionados partidos de fútbol, encuentran su lugar en esta gran metrópolis. Polifacética Buenos Aires…

La ciudad de los teatros

Teatro Colón de Buenos Aires
Teatro Colón de Buenos Aires

Junto con Berlín, Londres,  París y Nueva York es una de las capitales mundiales del teatro con más de 400 obras en cartel y 287 salas.
Su joya máxima, el Teatro Colón, es considerada una de las 5 mejores salas de ópera del mundo por su tamaño, acústica y trayectoria.
Construido en el siglo XIX está localizado en el centro de la ciudad.
La avenida Corrientes es considerada el Broadway de Buenos Aires, en donde se presentan espectáculos de renombre mundial.
La ciudad ofrece eventos artísticos locales e internacionales con una de las mejores ofertas teatrales, dancísticas y musicales de todo el mundo.

Ciudad literaria

Biblioteca Nacional

La capital argentina es una ciudad increíble desde todo punto de vista. En ella viven casi tres millones de habitantes y año a año recibe cientos de miles de turistas. Además de tener  una impresionante oferta académica, Buenos Aires ofrece todo tipo de atracciones turísticas y una enorme diversidad cultural y artística. Pero hay algo más que distingue a la Reina del Plata, un dato que seguro no conocías y te sorprenderá: Buenos Aires es la ciudad con más librerías por habitantes del mundo. Hay 25 por cada 100.000 personas; le sigue Hong Kong.
En el “gen” porteño está el amor por los libros y sus autores.

Bar literario “Café Cortázar”

Buenos Aires lee
Si eres amante de la literatura, ¡Buenos Aires es tu ciudad! Podrás encontrar  las casas que habitaron Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Roberto Arlt… entre otros. Está el parque donde Ernesto Sábato situó escenas fundamentales de “Sobre héroes y tumbas” (Parque Lezama); la plaza donde Luis Cané miraba pasar a las mujeres más hermosas (Plaza Flores); hay esquinas literarias (como la intersección de Scalabrini Ortiz y Las Heras del “Diario de la Guerra del Cerdo” de Bioy Casares) y hoteles donde se alojaron grandes personalidades  de la literatura mundial (el Castelar que contó Federico García Lorca); paseos, teatros y confiterías que inspiraron a plumas de todas las épocas. En Buenos Aires, Borges transformó en poesía el Rosedal de Palermo; Baldomero Fernández Moreno pintó la nostalgia del céntrico Café Tortoni; Mujica Láinez retrató al fabuloso Teatro Colón; Leopoldo Lugones estampó en palabras los bares de la Avenida Corrientes.
Tierra de autores, la Buenos Aires literaria también es un paraíso para los lectores. En el centro encontrarás  librerías de todo tipo y con muy buenos catálogos- abiertas hasta altas horas de la noche-. Cuna de una potente, histórica y renovada industria editorial, cada año –entre los meses de marzo y abril- es sede de un evento que reúne a los autores, los sellos editoriales y los públicos lectores más heterogéneos: la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.
En Buenos Aires, los libros no son un hobbie, sino un hábitat…
Buenos Aires destila literatura. Ciudad de escritores, y de lectores, es, también, tierra de editores y de libreros. En 2011 fue destacada como Capital Mundial del Libro por la UNESCO, la Asociación Internacional de Editores (IPA), la Federación Internacional de Libreros (IBF) y la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecas (IFLA).

Los bares porteños

Café Tortoni

Históricos, tradicionales, modernos y hasta de diseño.
En Buenos Aires encontrarás reductos de todos los estilos donde disfrutar el placer del encuentro.
Uno de los signos de la identidad de Buenos Aires son sus bares, escenarios referentes de una ciudad que ha hecho de la charla y la tertulia una manera de entender la vida.
El primer café censado de la ciudad data de 1799. Pero la expansión de los bares se produjo en los primeros decenios del siglo XX, alternándose en ellos la discusión política con la cultura del tango, sirvieron como reducto de acaloradas charlas ideológicas, fueron refugio de autores de teatro y directores de cine, y, en general, los visitaron toda la llamada bohemia.
Lo cierto es que son muchos, están diseminados por todos los barrios porteños y cada uno, a su manera, es un viaje.
Algunos cafés y confiterías se refugian en la belleza decorativa de la Belle Epoque, otros han optado por el racionalismo, mientras que muchos de los últimos se entroncan con la cultura del minimalismo.
El gobierno de la ciudad ha catalogado un total de 74 cafés notables, entre los que sobresale el famoso Tortoni, situado en la Avenida de Mayo, sitio elegido por políticos, artistas y oficinistas del centro desde comienzos del siglo XX; también, Los 36 Billares, espacio tradicional para los jugadores del billar; y, en el bajo de la ciudad, la Confitería La Ideal, con un primer piso de película oliendo a tango.

Museos para todos los gustos

Museo Nacional de Bellas Artes
Museo Nacional de Bellas Artes

¡Respira arte en Buenos aires!  La capital argentina cuenta con el mejor conjunto museístico de toda Latinoamérica. El Museo Nacional de Bellas Artes, situado en el barrio de la Recoleta, alberga una colección que incluye obras de artistas como el Greco, Goya, Rodin, Monet, Cezanne, Van Gogh, Degas, De Chirico, Kandinsky y Picasso; y creaciones de artistas argentinos como Spilimbergo, Pueyrredón y Fader. Geográficamente muy cerca del Bellas Artes, las artes decorativas se exhiben en el Museo Nacional de Arte Decorativo emplazado en el ex Palacio Errázuriz, una mansión en la que cada ambiente está decorado con un estilo arquitectónico diferente, entre otros: renacentista, Luis XV y Luis XVI. Un poco más allá, sobre la Avenida Figueroa Alcorta, el edificio del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA) es tan interesante como su colección.
En el barrio de San Telmo, el Museo de Arte Moderno (MAMBA) exhibe una colección de obras de arte contemporáneo argentino (principalmente de las décadas del ’40 al ’60) e internacional. Mientras que el Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires (MACBA), el más nuevo de la ciudad, está dedicado al arte geométrico internacional y argentino.
Otra novedad en materia de museos en la ciudad de Buenos Aires se

Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA)

encuentra en el barrio de Puerto Madero: el Museo de la Fundación Fortabat resguarda la colección de arte de quien fuera la mujer más acaudalada de la Argentina, la empresaria Amalia Lacroze de Fortabat. Una colección tan ecléctica como imperdible que incluye obras de Chagall, Rodin, Gauguin, Miró y Dalí, y dos obras maestras: una vista de la Plaza de San Marcos de Venecia firmada por Turner en 1836, y El Censo en Belén, de Peter Brueghel ‘el joven’.
Otros museos clásicos de la ciudad, representativos de la cultura popular, son el Museo Evita y el Museo de Arte Popular José Hernández.
Para los milongueros, mención especial merecen el Museo Casa Carlos Gardel  y el Museo Mundial del Tango, de visita obligada para los amantes del tango, e incluida en los circuitos de Buenos Aires Tango Travel.
Para los fanáticos del fútbol, resultan imperdibles  los museos de los clubes Boca Juniors Museo de la Pasión Boquense– y RiverPlate –Museo River-. 
El Museo del Bicentenario es el más reciente de la ciudad, emplazado a espaldas de la Casa Rosada, sede del Gobierno Nacional, en las galerías históricas que fueron parte de la Aduana Taylor, construida en 1855, y del Fuerte de Buenos Aires, que data del siglo XVIII.

Eleva tu mirada y disfruta de la singular arquitectura porteña

Edificio Palacio Barolo
Edificio Palacio Barolo, inspirado en la Divina Comedia

Edificios italianos, franceses y españoles. Construcciones modernistas. Torres de vanguardia. Singularidades racionalistas. Paredes con personalidad.
En la capital de la Argentina se lucen muchos y muy buenos edificios. Tradicionales, como el Teatro Colón, el Palacio de Aguas Corrientes, la Iglesia del Pilar, la Catedral Metropolitana, la Casa Rosada (sede del gobierno nacional) y el Congreso de la Nación. Modernistas, como el Yacht Club Argentino, el Palacio Barolo -primer rascacielos porteño, inspirado en la Divina Comedia- y, en la Costanera Sur, la ex cervecería Munich, hoy Dirección de Museos de la Ciudad y sede del Museo del Humor. De influencia francesa, como el Círculo Militar, el Ministerio de Relaciones Exteriores y los hoteles de la Avenida Alvear.
La arquitectura contemporánea tiene excelentes representantes en obras como el magnífico Teatro San Martín de la Avenida Corrientes, o el edificio Los Eucaliptos y el Somisa en el barrio de Belgrano.
También hay construcciones que han hecho del hormigón en bruto verdaderas obras de arte, como las experiencias del arquitecto Clorindo Testa del ex Banco de Londres, la Biblioteca Nacional y el Museo Xul Solar.
Hay torres de

Av. Diagonal Saenz Peña. Centro de Buenos Aires
Av. Diagonal Saenz Peña. Centro de Buenos Aires

departamentos espléndidas: el Edificio República de la Plaza Roma, el edificio Conurban y la Torre YPF de Puerto Madero.
Pero, aun cuando parezca mucho, todo esto no es nada si olvidamos lo más sencillo: las cientos de casas “chorizo” de porte italianizante distribuidas por todos los barrios porteños.
Y sobre todo, si no consideramos al racionalismo, el estilo que probablemente mejor sintetice la personalidad de la arquitectura de Buenos Aires. Hay muchos ejemplos de esta corriente, desde el edificio de oficinas Comega hasta el Safico, pasando por el Teatro Gran Rex. Claro que si de racionalismo hablamos, el edificio paradigmático es el maravilloso Kavanagh, uno de los primeros rascacielos de hormigón armado del mundo, lleno de detalles exquisitos, cuyos departamentos han sido considerados los más exclusivos de la ciudad desde 1935. Es casi imposible pensar cómo sería la imagen de la Plaza San Martín sin él. O la Recoleta, sin sus edificios de esquinas curvas, sin sus terrazas abiertas, sin los mármoles exquisitamente austeros de los portales.
Definitivamente, la arquitectura es de esos aspectos que hacen de Buenos Aires una ciudad singular.

¿Quién piensa en dormir?… ¡Buenos Aires no para!

Barrio de Palermo, una invitación a la vida nocturna.
Barrio de Palermo, una invitación a la vida nocturna.

En la ciudad donde la noche es una fantasía, un recorrido para dormir, al amanecer.
Parafraseando la balada, podría decirse que “las nochecitas de Buenos Aires tienen ese qué sé yo, ¿viste?”. Cierto es que, en ocasiones, “va la luna rodando por Callao”, que en los barrios del sur “cada tango es una confesión” y que sobre la Avenida Corrientes las luces de la ciudad brillan con un resplandor imposible de resistir. Los poetas, a ambos lados del océano, coinciden en contar que en Buenos Aires “el día hace la guerra, la noche el amor”. Cuando cae el sol, bajan las persianas de las tiendas, y encienden los fuegos las cocinas de los restaurantes, las librerías se aprestan al encanto de la búsqueda de ese título inhallable, se levantan los telones y se descorchan las botellas. Las quejas de un antiguo bandoneón se funden aquí con los furiosos acordes del rock and roll, la magia del tango convive con los ritmos electrónicos; arde entonces la ciudad “donde nadie sabe de nadie y todos son parte de todos”.
En Buenos Aires se cena y se duerme tarde. De lunes a lunes, aunque con ciertos

La noche porteña en Puerto Madero

matices según los barrios, hay sitios abiertos hasta bien entrada la madrugada donde beber un trago, saciar el apetito y mover el cuerpo. Acaso porque el vermut que clausura la jornada laboral es una cita ineludible en los Cafés Notables del centro, donde la charla –y la discusión, fervorosa- siempre están listas; quizás porque la oferta de happyhour de los bares irlandeses del bajo porteño es muy tentadora; tal vez porque en la noche de San Telmo encandilan las calles de adoquines con sus faroles amarillos; porque de madrugada los fantasmas del cementerio de la Recoleta dejan paso al bullicio de las discotecas; porque cuando sale la luna el Abasto vibra al son de la música de Latinoamérica; porque en la oscuridad de los suburbios el tango y el rock suenan mejor que en ningún otro momento; porque en Palermo la fiesta en las terrazas de las antiguas casonas es glamorosa; porque el río brilla en la noche de la Costanera. Porque en Buenos Aires el vino se bebe a tiempo con la elegancia que la bebida de los dioses indica. En la capital argentina, se vive hasta tarde.

Ciudad de arte y antigüedades

Feria de Antiguedades en el barrio de San Telmo.
Feria de Antiguedades en el barrio de San Telmo.

Mercados bulliciosos, exclusivos reductos artísticos, populares ferias de artículos usados y encuentros con artistas.
A menudo las ciudades se parecen a sus habitantes. Y en las costumbres de éstos se puede descubrir la identidad de las urbes. Por eso, visitar las ferias, los mercados y las galerías de arte es una de las mejores maneras de conocer Buenos Aires.
En el barrio de San Telmo, un primoroso edificio envuelto en cristal y hierro, construido hacia fines del siglo XIX, asombra hoy como escenario de la exótica convivencia de puestos de carnes, frutas y verduras con tiendas de antigüedades, características que definen al Mercado de San Telmo. En el centro porteño, en “el barrio de Gardel”, el Mercado Central de Abasto -estilo art decó- supo abarcar en sus orígenes todas las vertientes del paladar porteño y hoy es uno de los centros comerciales más populares de la capital argentina. En tanto, el límite entre los barrios de Palermo y Colegiales alberga el Mercado de las Pulgas, donde se comercializan antigüedades y artículos usados. Y en el sur de la ciudad, la Feria de Mataderos, emplazada en el antiguo matadero porteño, da lugar a la Argentina productiva del interior que se muestra a través de excelentes cortes de carne, piezas de artesanía repujadas en cuero, carreras de sortija y tradicionales juegos camperos.
Buenos Aires es una ciudad volcada a dar sentido artístico a cada manifestación, por eso en las galerías de arte y los talleres de los artistas, el viajero encontrará, también, una excelente –y muy particular- manera de disfrutarla. Por ejemplo, visitando el atelier del escultor Regazzoni situado en unas antiguas cocheras de trenes junto a la estación de Retiro. O bien, combinando ocio y negocio en los bares de Palermo, donde además de servir muy buenos tragos se lucen instalaciones vanguardistas realizadas por los artistas con sede en el barrio.

La ciudad del fútbol

Estadio de Boca Juniors. La Bombonera
Estadio de Boca Juniors. La Bombonera

O de cómo se vive en Buenos Aires con el fervor de la hinchada.
En la Argentina el fútbol es un deporte que en el campo juegan 22 jugadores y del que miles participan desde las gradas de los clubes, y en las esquinas de los barrios, con cánticos propios y banderas de colores identitarios.
Una práctica deportiva vibrante que es, además, todo un espectáculo. Un show deportivo donde el fervor transciende, definitivamente, el campo de juego.
Argentina cuenta con 30 clubes de primera división que disputan un certamen –el Campeonato Argentino de Fútbol- que se ubica entre los 5 más importantes del mundo.
Los dos principales clubes son los porteños Boca Juniors y RiverPlate, vecinos en su origen territorial -ambos nacieron a orillas del Riachuelo-, identificado con el sur fabril y populoso el primero, con el norte acomodado el segundo, son eternos rivales de juego.
Frente a frente, estos equipos protagonizan “el Superclásico” del fútbol argentino, un intenso espectáculo deportivo, autóctono patrimonio cultural, que atrae la atención, incluso, de aficionados y simpatizantes de otros clubes.
Es uno de los 50 espectáculos deportivos más importantes del planeta y, más allá de los jugadores, el partido y sus resultados, una experiencia única de la que hay que participar, al menos, una vez en la vida.

La ciudad de las mil y una compras

Feria de los artesanos. Plaza Francia. Barrio de La Recoleta.
Feria de los artesanos. Plaza Francia. Barrio de La Recoleta.

Una aventura entre escaparates, donde el glamour de antiguas épocas se funde con las últimas tendencias del diseño y la moda.
Ciudad distinguida y de vanguardia, en Buenos Aires se lucen creatividad y calidad. En sus elegantes centros comerciales, sus lujosas avenidas, sus barrios antiguos devenidos en polos de diseño, conviven las más destacadas marcas internacionales con talentosos diseñadores locales y auténticos artesanos.
Salir de compras por Buenos Aires es una aventura. Aquí el viajero atento encontrará todo lo que busca, y mucho más aún. Tan sólo hay que saber dónde buscarlo.
En pleno centro de la ciudad, la calle Florida es la primera arteria elegida por los turistas al momento de salir de compras. Desde la Plaza San Martín hacia la Avenida Corrientes, Florida está repleta de tiendas en las que pueden conseguirse, muy especialmente, prendas de auténtico cuero argentino.
En el barrio de la Recoleta, la Avenida Alvear es sinónimo de distinción. Las marcas y los diseñadores más renombrados del mundo están presentes en un circuito de siete calles especialmente apto para los clientes más exigentes.
Declarada Ciudad del Diseño por la UNESCO, e integrante de la Red de Ciudades Creativas de la Alianza para la Diversidad Cultural, Buenos Aires concentra la mayor parte de los mejores diseñadores del país. Y el barrio de Palermo es, definitivamente, el polo del diseño porteño. Aquí, las antiguas casonas familiares son hoy exclusivos showrooms de objetos, muebles y ropa.
Por otra parte, en las ferias de artesanías que abundan en los alrededores de las plazas Cortázar y Armenia, se encuentra a un sinfín de jóvenes diseñadores que exhiben sus prendas en percheros y mostradores “al aire libre”.
De uno y otro lado de los escaparates, lo cierto es que Palermo Soho es un lugar para

Calle Florida
Calle Florida

perderse y dejarse sorprender. Aquí todo es novedoso y fuera de serie.
A pocos minutos de Palermo, salir de compras por el tradicional barrio de San Telmo resultará imperdible para los viajeros interesados en los objetos antiguos y vintage. En la feria que se levanta cada domingo en Plaza Dorrego, en las elegantes casas de anticuarios y en las galerías hay de todo: sifones, frascos, revistas, discos de vinilo, libros únicos, vestuarios escapados de películas del siglo pasado, vajilla preciosa. San Telmo es, también, barrio de diseñadores y de orfebres. La platería argentina es marca registrada en el mundo y en este barrio del centro-sur de la capital habitan sus mejores exponentes. El viajero que sepa apreciar el arte no podrá dejar de visitar el atelier de Juan Carlos Pallarols.
Una opción más convencional para salir de compras en Buenos Aires es la del shopping mall.
Enormes centros comerciales donde se aglutinan marcas nacionales y en algunos casos internacionales, se instalaron en la ciudad en la década del ’90 y se encuentran repartidos por muchos barrios porteños. Entre los más destacados: el Alto Palermo, ubicado en el informalmente llamado Barrio Norte; en Palermo Chico, el Paseo Alcorta; en el Abasto, el Abasto Shopping.
Los productos artesanales, objetos de arte y decoración y prendas de vestir son una buena opción para la compra de tipo autóctono. En la Plaza Intendente Alvear, más conocida como Plaza Francia, pleno corazón de la coqueta Recoleta, se emplaza cada fin de semana una feria de artesanías de excepcional calidad: un laberinto fascinante de trabajos en cerámica y cueros, pinturas y platería, tejidos y ropa.
Y para quienes gusten de andar buscando entre pilas de objetos antiguos y rescatar del polvo y el olvido aquella joyita olvidada, el Mercado de Pulgas de Buenos Aires es un sitio ideal. Ubicado en el límite entre los barrios de Palermo y Colegiales, en la intersección de las calles Dorrego y Niceto Vega, aquí pueden encontrarse todo tipo de curiosidades.

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